miércoles, 4 de mayo de 2016

Una mirada a los niños refugiados a través de la Red




Los refugiados que logran llegar a Europa desde Siria se hacinan y buscan un pequeño espacio para la  privacidad y la supervivencia en los campos de Alemania y Bulgaria. Muchos han viajado con sus hijos, niños y adolescentes de diversas edades que han caminado miles de kilómetros huyendo de la guerra. Como los que han quedado atrás, en Turquía o en Siria, llevan seis años sin derecho a la educación. En los campos solo encuentran, en el mejor de los casos, escuelas improvisadas y psicólogos que trabajan con ellos para ayudarles a superar el trauma vivido. Ellos solo quieren que la guerra termine y las bombas dejen de caer sobre su pueblo para volver a casa. Sus padres, que saben que eso que llaman casa quizás ya no existe, tienen un único objetivo: los papeles que les convertirán en refugiados legales.

Otros tienen peor suerte. Como cuenta la periodista Corina Tulbure a aulaPlaneta, el panorama en Turquía, cerca de la frontera con Siria, es desolador. Allí los campos están desbordados y muchos niños no tienen donde malvivir ni, en muchos casos, familia que se ocupe de ellos. Deambulan, mendigan, trabajan. “En las ciudades cercanas a la frontera hay muchos niños en la calle, abandonados, los padres han muerto en la guerra”, describe la periodista. Algunos son atendidos por grupos de educadores o psicólogos que utilizan canciones, dibujos y manualidades como terapia para que superen todo lo que han vivido. “Hay que tener en cuenta que muchos de los niños refugiados llevan un trauma en la mochila, con lo cual la educación debe implicar la rehabilitación. No tiene sentido hacerlo de otra forma”, apunta Corina.


El teléfono y las nuevas tecnologías, como tabla de salvación

Para un niño que acude a clase en una ciudad tranquila, limpia, ordenada y en paz resulta difícil imaginarse cómo será vivir así, qué pensarán o sentirán esos pequeños sirios cuya vida se ha vuelto del revés. Sin embargo, hay una herramienta que ambos comparten y que puede ayudarles: la tecnología.

Si hay un elemento cotidiano que los refugiados tienen en común, aunque más en Alemania y Bulgaria que en Turquía, donde la pobreza lo complica todo, ese es el móvil. De hecho, el propio gobierno alemán ha lanzado Ankommen (“llegada”), una app para dispositivos móviles especialmente pensada para ayudar a los refugiados en sus primeras semanas en el país, con una introducción y ejercicios para aprender alemán, información sobre la sociedad y la forma de vida, el proceso de acogida y cómo encontrar un empleo o realizar formación laboral.

Pero, sobre todo, a través del teléfono y la conexión a la Red, los refugiados pueden mantenerse en contacto durante la ruta por Europa, olvidarse del sufrimiento y reconfortarse con sus recuerdos. Los adultos se aferran al móvil, se adentran en las redes sociales, envían mensajes a amigos y familiares y repasan las fotografías de su tierra natal, de quienes se quedaron allí, de sus negocios o sus casas. También los comparten con los pequeños, les ponen canciones en árabe o videos de la familia. La tecnología e Internet se han convertido así en un instrumento terapéutico, una ventana al mundo que dejaron, que les recuerda lo que son: personas, familias, niños que solo quieren un hogar.

Recursos para trabajar el tema de los refugiados en clase

Esta misma tecnología que funciona como puente de unión y válvula de escape entre los refugiados puede servir también a los docentes para ayudar a sus alumnos a asomarse a la situación de los niños sirios. Hay materiales digitales online muy interesantes, realizados con cariño y rigor, que pueden ayudar a tratar en clase este tema, abrir los ojos a los estudiantes ante un drama en el que todos debemos implicarnos y evitar así que esos pequeños y sus familias queden en el olvido. Desde aulaPlaneta, recomendamos los siguientes enlaces, que pueden utilizarse en el aula con niños de distintas edades.

  • En sus zapatos. Minisite adecuado para tercer ciclo de Primaria y Secundaria en el que se relatan las historias personales de los refugiados y se anima al usuario a que se ponga en sus zapatos para comprenderles.

  • Unidad didáctica 'La pequeña Carlota'. Recomendado para hablar con los niños y las niñas de 5 a 8 años sobre el exilio, incluye un cuento en PDF, un video de dibujos animados, un cuaderno de ejercicios y unas notas a modo de manual de ayuda al profesorado.

  • El juego del asilo. Desarrollado por Unicef, este juego de tablero interactivo identifica a los participantes con personas de distintos países que tienen que huir de sus casas por la guerra, una catástrofe natural, la persecución religiosa y la discriminación étnica y tratan de llegar al país de asilo. Ayuda a reflexionar a niños de cualquier edad sobre las dificultades y los peligros con los que se encuentran los refugiados.

  • Es hora de huir. Propuesta para Secundaria y Bachillerato que sensibiliza a los alumnos sobre el drama de las personas refugiadas. Incluye textos introductorios y una dinámica de trabajo en grupo en la que los estudiantes deben imaginar su propia huida de un país en guerra.

  • Derechos humanos de las personas en movimiento. Unidad didáctica online sobre refugio, inmigración y asilo, incluye una guía para el profesorado y una selección de actividades para Primaria, Secundaria y Bachillerato y educación de personas adultas.


Con esta selección de recursos, desde aulaPlaneta queremos prestar nuestra voz a los niños de Siria y sumarnos a todos los maestros que animáis cada día a vuestros alumnos a descubrir el mundo y comprometerse para cambiarlo y construir un futuro mejor. 

Imágenes: Wikipedia / DFID - UK Department for International Development

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